¿ LIBERTAD DE PRENSA O LEY DEL IMPERIO ?

Por Tony Caballero Vidal

Desde que era un niño escucho hablar de la llamada democracia y de la cacareada libertad de expresión exportada al mundo con gran vehemencia por el “ paladín “ de esos conceptos: El gobierno imperial de los Estados Unidos de América o lo que es lo mismo, el poderoso imperio que no ha cesado ni un instante de expoliar a los países del tercer mundo implantando golpes de estado y dictaduras o guerras como las de Viet Nam, Afganistan e Irak junto a intervenciones como las de República Dominicana, Granada y otros países y derrocamientos de gobiernos como el de Jacobo Arbenz en Guatemala y más cerca aún, el de Manuel Zelaya en Honduras, el intento en Ecuador y los afanes por desestabilizar a los países del ALBA.

 Es evidente que el popular cacareo de la democracia y la libertad de prensa, de los gallitos yanquis, lo practican de mentiritas; sí, porque en la realidad es todo lo contrario. Recuérdese también la clausura de periódicos durante las dictaduras de Machado y de Batista en Cuba cuando alguno de esos medios de la época criticaba o condenaba sus sangrientos actos.

 Les propongo revisar un poco nuestra historia, sí, la historia de Cuba, esa que jamás podremos olvidar para defender con fuerza la certeza de hoy:

 Entre enero y febrero de 1869, a punto de concluir su mandato el presidente Andrew Johnson, sucesor de Lincoln, envió al congreso norteamericano cuatro proyectos de Resoluciones sobre el problema cubano (ya hacía tres meses del estallido de La Demajagua), haciendo surgir falsas expectativas entre los patriotas sobre posible reconocimiento de su beligerancia por parte del gobierno de Estados Unidos.

Pero… eso no se detiene ahí . En junio de 1869 José Morales Lemus, Ministro de la República en Armas, visita al secretario de Estado Hamilton Fish, quien le hace saber que el presidente Ulises Grant no podía reconocer al gobierno cubano, pero estaba dispuesto a “gestionar” ante España el reconocimiento de la República de Cuba.

 Por supuesto que no había un notorio interés del entonces gobierno yanqui de reconocer la lucha de los cubanos por su independencia. Tan es así que en vista de la actitud de no reconocimiento, Céspedes le escribe a Ulises Grant planteándole que: “… “ Los Estados Unidos tiene el deber que le imponen los principios políticos que profesan, proclaman y difunden.” Se refería Céspedes a los principios democráticos y libertarios proclamados al mundo por el gobierno norteamericano.

 El gobierno de Estados Unidos para impedir el auge revolucionario en la Isla de Cuba autoriza, en 1869, la venta de 30 embarcaciones para el patrullaje de las costas contra expediciones y El 12 de octubre de 1871 el presidente norteamericano firma una PROCLAMA que borró de un plumazo las mínimas esperanzas de apoyo a los cubanos.

 En la misma se calificó a los cubanos que en el exterior preparaban expediciones a la isla como “delincuentes”. Los yanquis saben muy bien de lo que estoy hablando. Es decir, que las pretensiones de apoderarse de Cuba venían caminando desde los mismos instantes de la primera guerra cubana por la independencia de España o podríamos afirmar que desde mucho antes. Entonces, corresponde preguntar:

¿ Es realmente democrático y expositor de libertades un país que califica de DELINCUENTES a los nobles hombres que luchaban por la independencia de la tierra que los vio nacer ?. ¿ Podría entonces calificarse de DELINCUENTES a los que integraron el harapiento ejército independentista de los actuales Estados Unidos de Norteamérica ?.

 Recuérdese bien, de harapientos calificó el General Shaffter al ejército mambí dirigido por Calixto García al que negaron su entrada a la ciudad de Santiago de Cuba al finalizar la guerra de 1895.-

 Pero esa política la continúan hoy cuando brindan abrigo a verdaderos asesinos y delincuentes como Luis Posada Carriles, y otros muchos más, mientras mantienen desde hace más de doce años a cinco inocentes cubanos presos en cárceles de ese país simplemente por defender a su Patria de ataques y agresiones de grupos mafiosos y contrarrevolucionarios que también abrigan y amamantan en su territorio.

¿ Qué libertad de expresión hay en Estados Unidos donde, de esos cubanos presos no se dice una sola palabra por sus medios de comunicación.? Simplemente porque temen a que el pueblo norteamericano conozca la verdad de esa vil injusticia cometida contra cinco inocentes.

 Está claro que el noble pueblo norteamericano no tiene ninguna culpa de las descabelladas y sucias maniobras de la cúpula gobernante de ese país. Si a los cubanos honrados que hicieron la Patria los catalogaban en su tiempo como delincuentes, que nadie se extrañe ahora de que a los verdaderos inocentes los acusen de terroristas mientras que los bandoleros y asesinos andan sueltos y protegidos en ese país que se autotitula PALADÍN DE LA DEMOCRACIA Y DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN.

 En resumen, se mantiene de moda en la política yanqui aquello de HAZ LO QUE YO DIGO Y NO LO QUE YO HAGO.

Por eso titulé este trabajo con una pregunta: ¿ LIBERTAD DE PRENSA O LEY DEL IMPERIO ?

Explore posts in the same categories: Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: